martes, 17 de noviembre de 2009

Como el radicalismo en el 2001 el kirchnerismo dice que es “golpismo” reclamar las presidencias del Congreso

Como ocurrió en noviembre de 2001 cuando el peronismo reclamó la Presidencia provisional del Senado de la Nación y la de la Cámara Baja, por estos días diversos dirigentes de la oposición al Gobierno por la de diputados. En ese sentido, como hiciera el radicalismo en el 2001, diputados del kirchnerismo manifiestan que ese reclamo constituye un "acto golpista”.



En esta oportunidad cambiaron los roles de los partidos ya que quienes le piden al Gobierno la presidencia de la Cámara de Diputados son políticos del radicalismo y el peronismo disidente. En el Senado no ocurre lo mismo por el hecho que quién la ocupa es el vicepresidente de la Nación que, por cuestiones como el voto no positivo de la resolución 125, es opositor al Gobierno.

LOS QUE PIDEN UNA PRESIDENCIA OPOSITORA

Francisco de Narváez (diputado electo por Unión-PRO). “Vamos a pelear por la presidencia de la Cámara, primero porque ahora (el oficialismo) no es mayoría y segundo porque en las comisiones y en la presidencia ha usado su mayoría para no respetar a las minorías", dijo el empresario.

Gerardo Morales (Senador de la UCR). "No tenemos pensado reclamar para el radicalismo la presidencia de la Cámara baja pero tendría que estar a cargo de algún opositor, no decimos que tendría que ser radical. No se debe acompañar a un kirchnerista”, dijo

Felipe Solá (diputado electo Unión – PRO) . "La gente vería como justo, por el resultado del 28 de junio, que cambiara el presidente de la Cámara y que respondiera al espectro de la oposición", afirmó.


LOS QUE QUIEREN UNA PRESIDENCIA KIRCHNERISTA

Adrián Pérez pidió (titular del bloque de diputados de la Coalición Cívica).“Se debe respetar la tradición parlamentaria que marca que presidencia de la Cámara corresponde a la mayoría o a la primera minoría, en este caso el Frente para la Victoria. (…)Hay que recordar que el presidente de la Cámara de Diputados es el cuarto en el orden sucesorio y hay que ser también respetuosos de la institucionalidad “, dijo Perez.

Claudio Lozano (Diputado Nacional de Proyecto Sur). “Es un disparate y una estrategia desestabilizante y casi golpista la intención de la UCR, el peronismo disidente y el macrismo (Pro) de arrebatarle al kirchnerismo la conducción del cuerpo”, explicó Lozano en diálogo con La Nación.

Patricia Fadel (Sec.Parlamentaria del Frente para la Victoria). "Si ponemos un presidente de cámara opositor al Gobierno que fue votado para que gobierne hasta el 2011, sería prácticamente un golpe de Estado, una falta total a la institucionalidad y de respeto a quien gobierna (…) todavía faltan dos años de gobierno del Poder Ejecutivo y el presidente de la Cámara de Diputados está cuarto en la sucesión presidencial”, dijo Fadel.


Agustín Rossi (Presidente del Bloque FPV). “Sería un zarpazo institucional y altamente gravoso del punto de vista de las instituciones (…) En primer lugar si la oposición se queda con la presidencia de la Cámara de Diputados, de los primeros tres lugares en la lista de sucesores tendría dos: el vicepresidente Julio Cobos y el presidente de la Cámara de Diputados", dijo Rossi.

LO QUE SUCEDÍA EN NOVIEMBRE DE 2001

Cuando el justicialismo ganó las elecciones legislativas de octubre de 2001, Eduardo Camaño, del PJ, se alzó con la Cámara baja, y el misionero, Ramón Puerta, fue designado presidente provisional del Senado.

El diario La Nación durante el mes de noviembre de 2001 incluyó un artículo con un documento de la cúpula de UCR en el que el partido acusó al peronismo de querer dar un “golpe institucional”:

“La avidez por el poder expresada en grado patológico por el justicialismo de decidir arrebatar la presidencia provisional del Senado contra toda tradición y convivencia política, es un golpe bajo a las instituciones (…)la actitud del justicialismo busca debilitar el poder político del Presidente y la continuidad institucional, base fundamental para la recuperación” , decía la nota.

Sin embargo referentes del peronismo como Ramón Puerta explicaban porque el Pj debía tener la presidencia del Senado: “El peronismo está ante una encrucijada histórica: el 14 de octubre consiguió el voto de una abrumadora mayoría. La supuesta tradición -que el puesto quede en manos del partido que gobierna- es secundaria ante la necesidad de dar gobernabilidad. El PJ no puede darle la espalda al pueblo (…) Si no es así, incorporaríamos al Gobierno una debilidad mayor a la que tiene. Además dejarían al PJ en una situación muy despreocupada y poco comprometida. A la Argentina no le conviene que la oposición no se comprometa en la gobernabilidad y quede libre. Será grave para el país (…) Si el peronismo no accede a ese cargo, esta teoría (que no es cierta)se cumplirá. Estaríamos libres y podríamos manejar la Asamblea Legislativa y adelantar las elecciones presidenciales”.

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