miércoles, 17 de marzo de 2010

Clarín publicó situación de empleo favorable para el Gobierno

El lunes leí una nota interesante publicada por IECO que señala que La mayoría de los argentinos está conforme con su situación laboral.

Sin dudas es una muy buena noticia para que difunda el Gobierno nacional. Sobre todo teniendo en cuenta que no son habituales este tipo de artículos en el grupo Clarín.

La información señala que “el 62% de los empleados declaró su satisfacción y sólo el 11% declaró estar buscando otro empleo”, según un trabajo de Workmonitor, una unidad de SESA Select, una compañía dedicado a los recursos humanos

De acuerdo a los resultados por sectores, “los empleados del sector público son los más satisfechos con sus funciones (68%)”, les siguen los empleados del sector privado de servicios (65%) y los de ventas e industria (ambos con 54%), afirma el estudio.
También, el análisis por edades arroja que “los trabajadores de 35 a 44 años son quienes están más satisfechos con sus empleos (67%)”. Con el 18% de disconformidad “se ubican los menores de 24", detalla la empresa.

La Argentina se ubica en la 18º posición entre los 23 países que integran la muestra. El país quedó por debajo de México, que logró el 11º lugar con un índice de satisfacción del 73% y delante de República Checa (60%), Hungría (49%), China (48%) y Japón (42%). El primer lugar del ranking es para Dinamarca, donde el 83% de sus empleados se encuentra conforme con sus empleos.

UNA CRÍTICA PARA COMENZAR
No obstante el párrafo inicial del artículo de Clarín arroja algunas críticas: “Aunque hay trabajos que dan cuenta sobre la crítica situación social que provoca el empleo informal, los empleados argentinos están más conformes con sus trabajos que el promedio mundial”, dice la nota En el caso anterior se habla de la existencia de “trabajos que dan cuenta sobre la crítica situación social del empleo informal”.No obstante el artículo no cita ninguno de esos trabajos.

miércoles, 10 de marzo de 2010

La mesura en el discurso de Cristina Kirchner

La presidente Cristina Fernández de Kirchner ayer recurrió a la sonoridad y la terminación de las palabras para decir, ante el reclamo de la Corte Suprema de justicia, que “el pedido de mesura le sonaba a censura”. Sería muy interesante recurrir a Ferdinand Sasurre para explicar la diferencia entre el significante y significado de las palabras pero no es el objetivo del presente artículo.

Una lectura, más orientada al significado, hizo hoy Lucrecia Bullrich para Lanacion.com cuando recurrió al diccionario: “La Real Academia Española, que en sus definiciones no contempla la sonoridad del lenguaje, restringe al máximo el espacio para las dudas. Las primeras cuatro acepciones de censura, además de la eclesiástica, la que le dieron los romanos y la que se usa en psicología, son: "Dictamen y juicio que se hace o da acerca de una obra o escrito"; "Nota, corrección o reprobación de algo"; "Murmuración, detracción" e "Intervención que ejerce el censor gubernativo".

Párrafo seguido Bullrich contrasta: “La palabra mesura aparece en el diccionario junto con "templanza" y "medida" como sinónimos. Las definiciones, en ese caso, son tres: "Moderación, comedimiento"; "Gravedad y compostura en la actitud y el semblante" y "Reverencia, cortesía, demostración exterior de sumisión y respeto". “La distancia entre los términos es enorme. Ahondar en sus diferencias resultaría estéril”, sentencia la periodista.



Paradójicamente, como bien apuntó mi compañera de trabajo, la palabra mesura suele ser utilizada en los discursos de nuestra presidente.

Fue un 23 de enero de 2008 que la primera mandataria le pidió al líder de la Confederación General del Trabajo (CGT) que reclamara con “mesura” en las discusiones salariales.

También el 15 de diciembre de 2008 Cristina Kirchner le solicitó a la oposición que realizara un "ejercicio de honestidad intelectual y mesura".
LA ACLARACIÓN DE CONTEXTO
Es claro que de afuera resulta fácil sugerir pero si formáramos parte del equipo de comunicación de la Presidente seguramente hubiera sido interesante hacer un pequeño agregado a “la palabra mesura tiene sonido a censura". Es decir hacer referencia a que “la palabra mesura, en el contexto que lo pide la Corte Suprema de Justicia, tiene sonido a censura”

Les dejo un link final sobre el contexto lingüístico, extralingüístico y comunicativo:

http://es.wikipedia.org/wiki/Contexto_lingüístico

martes, 9 de marzo de 2010

Encuesta vs columna de opinión sobre la imagen de Bachelet

Es el segundo post seguido que publico en Comodicelapolitica para la Presidente de Chile, Michelle Bachelet.

Es que realmente resulta extraño por estos lados de América del Sur que un gobernante se retire de su mandato con una imagen positiva del 84%.

Hoy El Argentino.com señala que según la encuesta de Adimark GfK, Bachelet mantuvo en marzo “el mismo 84 por ciento de aprobación” que marcó en febrero pasado.

El trabajo realizado por Adimark GFK también señala que la presidente Bachelet “sale indemne de la hecatombe" del terremoto del 27 de febrero.

Sin embargo el diario El Comercio el 6 de marzo pasado, sin ningún tipo de sondeo, tituló: El sismo mina la imagen de Bachelet .

La encuesta de Adimark GfK contrasta especialmente con el primer párrafo de la columna de opinión del diario El Comercio que afirmaba: "Las críticas contra la Mandataria, quien ya reconoció errores en la reacción ante el sismo y el posterior tsunami, no cesan y abren abismos en su intención de volver al poder en 2014, amparada en la aprobación de un 80% que tenía antes de la tragedia”.

El sondeo consideró 1.129 entrevistas telefónicas y tuvo un margen de error de más/menos 3 por ciento. El artículo, las interpretaciones del periodista que escribió la nota de opinión para El Comercio en base a los cables de las agencias DPA y AFP.


En resumen, las diferencias entre lo cuantitativo y lo cualitativo .

viernes, 5 de marzo de 2010

Imitar a Bachelet: “En tiempos de crisis, las diferencias políticas pasan a un cuarto plano"

Los diarios de nuestro país dicen que estamos ante una crisis institucional y política increíble y no se escuchan frases como las del título de esta nota.

Tampoco recuerdo haber leído, mirado o escuchado algo similar en diciembre de 2001.Por el contrario la mayoría de los integrantes de los sectores políticos se peleaban para ver quién se ponía la banda presidencial.

Lejos estoy de hacer apología prochilena o europea pero creo que es preciso destacar las palabras de la presidente del país vecino luego del terremoto:

Bachelet:"En tiempos de crisis, las diferencias políticas pasan a un cuarto plano"
¿Leyeron bien, no? Ni segundo ni tercero sino CUARTO PLANO

jueves, 4 de marzo de 2010

Inédito: un bloggero opositor y Opi Santa Cruz coincidieron con la Presidente

Siempre consideré que la importancia de los buenos profesionales (periodistas y/o intelectuales) se observa cuando, pese a ser de los más críticos y opositores, se tiene la grandeza de reconocer que ese “rival” puede estar acertado.
Leyendo las repercusiones del discurso de la Presidente Cristina Fernández de Kirchner de hoy me encontré con un artículo del economista y bloggero Lucas LLach y otro de la agencia de noticias Opi Santa Cruz en las que ambos coinciden en otorgarle algún grado de verdad a las declaraciones de la presidente. Nadie puede decir de ambos que sean oficialistas.

El portal Opi Santa Cruz, el medio más visitado y opositor de la provincia de los Kirchner, hoy escribió un artículo titulado Cristina tiene razón en el que afirma:

“A pesar de los desacuerdos y las críticas que se puedan esgrimir sobre la política económica del gobierno nacional, los dichos de la presidenta Cristina Fernández que se escucharon por cadena nacional, no están exentos de verdad, aunque no compartimos la exageración de sus adjetivaciones”

Ninguno de los partidos que están sentados en el Congreso de la Nación y gran parte de los políticos que levantan la mano en contra de las medidas tomadas por el matrimonio, no tienen autoridad moral para pedir un cambio de planes y aconsejar un modelo distinto porque todos ellos, excepto las agrupaciones políticas más nuevas pero con caras archiconocidas en sus bancas, han fracasado con sus recetas partidarias y llevaron al país a los desastres más resonantes de los últimos 100 años”.

“Al gobierno K se le pueden hacer miles de críticas, como las que ejercemos a diario, pero hace 7 años han prevalecido con un modelo altamente cuestionado pero sin que ninguno de quienes lo ponen en duda, hayan demostrado que se puede aplicar uno mejor, lo cual no quiere decir que no exista”.

“La foto Menem-Duhalde o la idea que sobrevuela al Radicalismo de acudir a López Murphy para al ciudad de Buenos Aires nos produce un deja vú que nos acosa como una pesadilla. Si lo que viene se ciñe a Macaluse, Bulrich, Artaza o Cobos, nos hace sospechar que todavía faltan algunas generaciones más de políticos para terminar con la improvisación, la falta de convicciones y para poder asistir al nacimiento de hombres y mujeres con verdadera vocación por servir a la gente y no a sus propias expectativas personales”.

Cristina tiene razón; es muy poco lo que se muestra delante suyo para criticar 7 años de economía (mal o bien), cuando los que están allí han probado todo, hundieron al país y quieren insistir con sus frustraciones”.

En tanto en el inicio de su artículo titulado ¿Tiene razón Cristina? Lucas Llach dijo:

En el punto sustantivo, estoy 100% con el gobierno: hay que usar las reservas para pagar la deuda. Técnicamente: hay que contar con esas reservas como una de las fuentes de financiamiento para las erogaciones de este año, porque esas erogaciones incluyen el pago de vencimientos que –culpa del gobierno– no podemos refinanciar en el mercado, o no totalmente”