domingo, 20 de noviembre de 2011

Consultores inventan teoría del chaleco como decálogo de crisis


A la hora de llenar páginas y Página 12 se recurre a todo. Incluso hasta inventar teorías sobre el manejo de crisis. Quienes trabajamos hace años en estos temas hemos escuchado y aplicado de todo pero que el uso del Chaleco sea parte directa del decálogo de manejo de crisis es demasiado.

El análisis de los denominados consultores K sobre el uso del Chaleco por parte del Ministro porteño Guillermo Montenegro es, por lo menos, curioso.

Según Zuleta Puceiro “tiene que ver con que cada vez que ocurre una catástrofe, se produce una situación general de desazón en la que la gente sabe bien que el Estado es responsable políticamente, pero no técnicamente. En esa zona difusa entre la responsabilidad política y la responsabilidad técnica específica funciona la comunicación de crisis”.

Luego Zuleta dice que “el uso del chaleco puede entenderse como parte de un “ritual” en el que el funcionario, que representa al Estado, demuestra que es  uno más en el medio del desastre. De ese modo, pone sobre la mesa el carácter y la capacidad de compromiso para colocarse en el lugar de la víctima”, señala. Es decir que para Zuleta un Chaleco que distingue al funcionario de la víctima lo termina igualando.

 Lo de Capurro es “más que peor” . En la misma sintonía estuvo la lectura de Doris,  que enmarcó el uso del chaleco dentro de una escuela de comunicación política de origen estadounidense, según la cual la política debe incorporar los códigos del mundo del espectáculo.

“Es una teoría que indica que para que un discurso político sea escuchado y no sufra el zapping, tiene que concebir que compite contra el rating de Tinelli y Madonna” , dice la encuestadora.

¿Qué tiene que ver la teoría de la política espectáculo con el uso del Chaleco? Capurro citando erróneamente una teoría mezcla la creación de un político apto par la tv y el rating  con el uso de un chaleco en un escenario de tragedia.

Ahora bien no descarto que se use el chaleco o el casco para generar la idea de presencia permanente y compromiso. Las citas al ex alcalde de Nueva York Rudolph Giuliani vestido de bombero toda la semana cuando fue el atentado a las Torres Gemelas y el primer ministro italiano Silvio Berlusconi con el casco de bombero consolando a las víctimas de un temblor como ejemplos del uso de  indumentaria en la situación de crisis no son erróneos. El Berlusconi es bien ficticio porque esta con traje y gorro en plena calle fuera de la  zona de la tragedia.

Sin embargo alguien puede imaginar a un funcionario en un espacio de  catástrofe con saco y corbata. ¿Qué sería más fuera de contexto? 

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